Por desgracia me enfrento más frecuentemente de lo que me gustaría con clientes a los que su médico les recomienda nadar con el objetivo de que remita un dolor de espalda.
Es cierto que la natación es un deporte que fortalece los músculos de la espalda pero en contra como todo deporte requiere de una técnica que es imprescindible de realizar correctamente si no queremos caer en el efecto contrario. Por esto la primera pregunta que nos tendrían que hacer antes de prescribir natación debería ser: ¿sabes nadar adecuadamente?.
Dentro de una piscina nadar no es el único ejercicio que se puede realizar. Resulta interesante las múltiples disciplinas de clases que están proliferando en los últimos años.
El equipo técnico de Thermas de griñón utiliza todos los recursos de la instalación para desarrollar programas de ejercicios en el agua encaminados a prevenir y aliviar cualquier dolencia de espalda (lumbar,dorsal o cervical). Además nos aprovechamos de las características del agua del balneario (más caliente que la de las piscinas cubiertas, preparadas para realizar natación) para realizar ejercicios de movilidad articular y percepción postural sin riesgo e quedarnos fríos.

